martes, 3 de septiembre de 2013

17 días, tres historias y cuatro portadas a doble página

Una de las máximas en diseño, creación y originalidad es que lo poco gusta y lo mucho cansa.

En el caso concreto de las portadas, una de las formas más habituales de conseguir lo anterior, y con el objetivo de resaltar el valor histórico de una información, es el uso de la doble página: utilizar portada y contraportada como un todo.

Pues bien, el tabloide británico The Times ha publicado en el margen de 17 días (del 8 al 24 de julio) este formato de portada en cuatro ocasiones:
  • La primera portada a doble página de esta tanda data del 8 de julio, un día después de que el tenista escocés Andy Murray se hiciera con su primera victoria en el tercer Grand Slam de la temporada del circuito ATP, Wimbledon. El británico jugaba en casa y por fin conseguía frente a sus paisanos una victoria por la que tuvieron que esperar 77 años. Sin duda, un momento histórico cuya foto justifica y hace mención al uso de la doble página.



  • Dos semanas después, The Times volvía a sacarse de la chistera una nueva portada para ilustrar la victoria del británico Chris Froome en el Tour de Francia. La instantánea no era tan artística como la de Murray pero al igual que en el caso del tenista, se volvía a repetir la historia: otro deportista de las islas conseguía una hazaña deportiva, que en este caso venía motivada por mantener al Reino Unido en lo alto del podio del Tour de Francia por segundo año consecutivo.



  • Pero era la del 23 de julio la que quizá se esperaba más internacionalmente: el nacimiento de un nuevo heredero para la corona británica. La llegada al mundo del hijo de los duques de Cambridge supuso uno de los mayores despliegues mediáticos del año. De las cuatro, esta es la portada que menos tiene que aportar desde el punto de vista visual, ya que el protagonista no aparece en ella y además, la foto es de archivo:


  • Por eso, no contentos con esta insulsa primera plana, un día después The Times volvía a publicar una nueva con el protagonista indiscutible de esta historia, que fue bautizado por los medios - antes incluso de conocerse su verdadero nombre - como "Royal baby".


El uso de este formato de portadas debe estar justificado siempre bajo el paraguas de la importancia temática y de la imagen que se va a ofrecer para ilustrar esa primera plana. Su abuso denota falta de criterio y de originalidad, haciendo que pierda ese valor histórico, pues lo extraordinario se convierte en algo ordinario. 

Solo falta por saber cuánto tiempo pasará hasta que The Times vuelva a publicar otra de sus souvenir editions.


No hay comentarios:

Publicar un comentario